miércoles, 12 de mayo de 2010

DORSO, Bajo Una Luna Cambrica (Independiente, 1989)

Corria el ’91 y estaba en el ultimo año del colegio. Andabamos hospedados en un carcomido hotel del centro de Santiago y nos pasabamos las noches comiendo completos y bebiendo vino barato de caja que sabia bastante mejor que el vino barato de caja de nuestra buena patria. El mas mosca habia traido consigo una tarjetita de un troca que ya habia sido buen recojo para noches desvirgadoras de promociones pasadas asi que yo y ocho incautos mas nos apretamos en un taxi que nos dirigio a quien sabe donde.

Cuando se abrieron las puertas del ascensor del piso 9 nos recibio una madame de unos 50-y-tantos. Como en las peliculas, el lugar estaba lleno de humo. Minutos mas tarde desfilaban para nosotros doce chilenas en paños menores las cuales en cuestion de segundos nos robarian de nuestra virginidad y nos harian sentir bien machos, casi hombres. Un amigo se me adelanto y escogio mi primera opcion. Mi segunda opcion tenia el cabello negro y corto. Sus ojos eran redondos y muy marrones, como en los dibujos animados japoneses. Era diminuta, me llegaba al hombro y tenia unos limoncitos que disimulaban su falta de busto. Ella noto mi nerviosismo y para tranquilizarme me dijo, 'tranquilo, que de todo me encargo yo.'

Este disco me lo compre durante aquel viaje.

2 comentarios:

janeiro dijo...

Y el disco.. que tal Dorso?

Ignacio Brown dijo...

El disco es muy bueno, aunque a pasado tanto tiempo que la verdad no recuerdo nada aparte de la linea, 'abdomen abierto con sus propias manos, le permitieron salir al exterior', me parecio genial esa linea. Tendre que volver a escucharlo uno de estos dias.