sábado, 28 de abril de 2012

BURZUM, Umskiptar (Candlelight, 2012)

Nuestro camarada Varg continua su ascension hacia la tierra de Nunca Jamas. La infamia y la fama ya la tiene. El odio, el amor y la adoracion, le sobran. Las miradas de reojo y las de las esquinas de los ojos que denotan rencor y envidia, las domina hasta en su ausencia. Varg puede mover un dedo en la direccion equivocada y ahi estaremos, listos para burlarnos, para destacar sus errores y para acentuar sus traspies. Pero cuando suelta un disco, bien que estamos todos parados en atencion, esperando por el buen goce pero deseando por dentro (y muchos por fuera) que el noruego mas divisorio e infame del siglo meta la pata para cagarnos en el.

La pregunta del dia es, como se compara este Umskiptar a sus trabajos anteriores?

Ante todo tendriamos que trazar dos lineas demarcando el antes, el adentro y el despues. El 'antes' siendo su vastamente influyentes trabajos puramente black metaleros de los 90's, el 'adentro' siendo sus irritantes putadas ambientales registradas en walkman durante su comoda estadia en las comfortables carceles noruegas (para estandares tercermundistas, yo diria que las celdas califican como apartamentos suburbanos de clase media) y el 'despues' siendo sus melancolicos esfuerzos rockeros post-carcelarios. Osea Belus y Fallen; ambos entre buenos, y ocasionalmente brillantes, pero innegablemente recargados mas de folk que de ira encapuchada del metal negro.

Umskiptar
es la continuacion logica de estos dos ultimos trabajos. Es tambien, el peor de los tres. El sonido puro tiene los mismos arreglos y la produccion es identica. La parte guitarrera es melodica, tristona y altisonante, con dos o tres cuerdas chillonas que dibujan notas similares pero nunca identicas, con marcos folk metaleros que felizmente evitan todo tipo de cursileria y atorranteria tipica del mas popular folk metal. Es claro, con este Burzum no se baila, no se mueve la cadera, ni se menea el culo, ni se agita la cabeza como un estupido metalero en un concierto. Burzum en el 2012 es sinonimo total con vibras nacionales y con canticos que apestan al siglo pasado. Y que mejor manera de rendirle tributo a los viejos tiempos y de romper los pocos esquemas que no han sido quebrados ya, que grabando un disco que es casi enteramente lento y calmado, atiborrado de cansante tristeza que por momentos induce al sueño.

Umskiptar destaca en un ambito que es en parte musical; la voz. En ese aspecto Varg domina y en este disco casi se pasa de la raya. Las voces no solo tienen una presencia excesivamente preponderante, sino que muestran cierta falta de consistencia. Algunos argumentaran en favor de los matices y humores que Varg quiere expresar y es un punto valido, pero temas como "Gullaldr", de diez minutos de liricas noruegas habladas, por ejemplo, dejan un mal sabor de boca. El tema en cuestion es posicionado al final del disco y es un gran modo de terminar en una nota sombria y poco memorable. Dicho eso, Varg demuestra su talento vocal en "Joln" donde habla profundamente y canta afonicamente para gran efecto. Esto sobre uno de los ritmos mas machacantes del disco y eso se agradece.

En Umskiptar Varg no suena cansado, pero si descansado, no suena trasnochado pero si madrugado. El tempo constante atracado al medio, las repeticiones circulares y la empachante melancolia hacen que la falta de energia negativa se haga extrañar.  Al menos en esfuerzos previos Varg soltaba uno que otro corte con rabia y los albumes eran mejores por eso. En esas ocasiones, Burzum sonaba como un proyecto que vivia en el presente pero que estaba muy conectado al pasado. Ya no. Quizas sea la edad, pero en Umskiptar Varg parece haber madurado, parece haber sentado cabeza, parece haberse convertido en un flematico refleccionario y parece haberse resignado a repetirse a si mismo y yo hubiera preferido que el Conde Grishnackh nos deje entever al menos por segundos los rasgos de su odio y de sus malas vibraciones.

3 comentarios:

Beheritian dijo...

Lo escuché hace unas semanas y quitando el segundo tema y algún que otro pasaje más, se me cayeron los huevos al suelo de lo pésimo que me pareció. En algunos temas, uno llega a pensar seriamente si se dió un golpe en la cabeza en su granja y se le olvidó de cómo tocar la guitarra de la noche a la mañana. Obviamente es mi opinión.

Ignacio Brown dijo...

Asi es, este es el esfuerzo mas flojo de esta 'tercera' etapa de Burzum. Para mi hubo mas detalle en las voces que en las guitarras y el disco sufre harto por eso.

Varg es hoy por hoy un viejo blandon...

César Monterroso dijo...

Lo descargué, lo escuché, lo borré.