jueves, 2 de agosto de 2012

DAWNBRINGER, Into the Lair of the Sun God (Profound Lore, 2012)

Como su predecesor del 2010, Nucleus, Into the Lair of the Sun God, es un disco brillante en un 40%. La cuestión es que ese 40% esta comprendido de temas tan potentes que estos ofuscan completamente la opinión del que lo escucha y obligan a este a ignorar cualquier falla o flaqueza que pueda existir en el disco.

Como Nucleus, Into the Lair of the Sun God brilla en su primera mitad y cojea de las dos piernas en la segunda. El álbum abre con cuatro cortes excelentes, todos estos sin titulo en la libretilla que acompaña el disco, simplemente titulados "I", "II", "III" y "IV" en Metal Archives, pero reconocidos como "Perfect Water", "Silence in Waves", "Quiet As a Grave" y "Enter Darkness" por iTunes. El material es clásico Dawnbringer; heavy metal puro, super melódico, melodramático bordeando la cursilería, alejado de cualquier influencia externa y musicalmente virtuoso.


Si hay algo que siempre ha sobresalido del trabajo de Chris Black con Dawnbringer (una de sus tantas bandas, otras son Pharaoh, Superchrist y High Spirits) es su habilidad para caminar esa delgada y peligrosa linea entre el heavy metal tradicional mas pegajoso y las cochinadas power metaleras que han venido a representar el sonido clásico de heavy metal en los últimos años. Con Into the Lair of the Sun God, el incansable músico de Chicago finalmente cruza esa linea hacia el lado del bochorno, aunque no sin antes regalarnos casi veinte minutos del heavy metal mejor destilado.

"I", o "Perfect Water", comienza con sonidos de marea y los gentiles cantos de lo que parece ser una sirena. El metal no tarda y cuando llega, el autor lo hace a modo de himno, con un riff animado y ligero y con la levemente rasposa voz de Black entonando algún cuento épico. Las lineas de guitarra son impecables y en partes irresistibles. Sobre todos los acentos y los punteos después del primer estribillo. "II", o "Silent in Waves", empalma sin introducción y trae mas marcha. La velocidad es mas violenta, es todo típico y tradicional, material que hemos escuchado antes, aunque seguro, nunca tan bien hecho. "III" y "IV" no hacen mas que elevar la cuota nostálgica. Hasta aquí todo bien. En sus mejores momentos, Dawnbringer es de aquellas bandas que podrían convertir a todos los escépticos sobre los poderes y las posibilidades del heavy metal tradicional.

Los problemas comienzan con el quinto tema. "V", o "Take a Deep Breath", es una soporífera balada power que parece marcar el rumbo de la segunda mitad del disco. Construida enteramente de notas abiertas y perezosas, este tema es liricamente tan infantil que podría sonrojar al mas mero de los machos. Es seguido por un tema llamado "My Destiny is Death", pero ya quisiera yo que la banda hiciera caso a ese titulo. La segunda mitad carece de imaginación, es como una película sin un buen tercer acto. Golpe fatal, mas aun considerando, que Into the Lair of the Sun God es en esencia un disco conceptual.

((En La Guarida del Dios Sol))