jueves, 14 de febrero de 2013

AXEGRINDER, The Rise of the Serpent Men (Peaceville, 1989)

Londres, segunda mitad de los ochentas, me la imagino completamente gris, con un cielo nublado que amenaza. Los días de sol son cosa extraña, si tan solo tan raros y poco vistos como el Yeti o un londinense con buena dentadura. Los días de lluvia son tan continuos que algunos se preguntan porque es que Dios no deja de orinar sobre tierras inglesas. Los edificios son esperpentos, otroras maravillas arquitectonicas son ahora alicaídos mofles de cemento oscuro llevados a menos por la historia y la intemperie. La gente camina cabizbaja, enfocados en el suelo; van de la casa al trabajo, del trabajo al pub y del pub a sus hogares donde miran fútbol en la tele o le miran las caras a sus horribles parejas. Joder, tener que mirarle el rostro a la Thatcher a diario y por mas de una década es mas que suficiente razon para querer cortarte las venas. No me sorprende que esta sea una de las cunas del punk y mucho menos que Iron Maiden intentaran alejarse de la realidad cantando sobre todo menos la cotidaneidad de su morada. 

Axegrinder provenían de allí, pero se perdieron una de las movidas subtes mas candentes de la historia por un par de años. Cuando se disolvieron en el ’91, el mundo ya abría sus oídos al salvajismo de Carcass y a las protestas de Napalm Death. El miserablismo de los doomsters ingleses triunfaría al mismo tiempo, si tan solo proyectando la triste y patética experiencia que era ser ingles. 

De haber seguido juntos es muy probable que Axegrinder no hubieran levantado vuelo, pero soñar no cuesta nada y sonar como Amebix al menos te garantiza un mejor legado que sonar como Simply Red y UB40. Aunque claro, con muchas menos regalías. 

En su único larga duración estos greñudos de Londres la hacen linda con un álbum al que nadie le ha dado bola. No es justo, The Rise of the Serpent Men es mejor que Acknowledge the Confusion Master de Prophecy of Doom, pero aun asi no ha recibido ni la mitad de la atención. Aun cuando Peaceville decidió empaquetar ambos discos a modo de split, aquellos que adquirieron una copia prefirieron solo tocar los nueve temas de Prophecy of Doom e ignorar los de Axegrinder. Las similitudes entre ambas bandas son chocantes; pesimismo y anarquía lírica soportada por una precariedad musical que evoca la desolación. Esto es adoración total a Amebix, así que estamos bien. Hay muchas bandas peores que adorar.

3 comentarios:

César Monterroso dijo...

Yo me grabé en Galeras el split pensando más en Prophecy... pero también terminé escuchando más el de Axegrinder. Nunca supe más de la banda.
¿Te acuerdas de Viogression? Sacaron un cassette muy tóxico en el 91, Expound and Exhort. Nunca había escuchado unas palabras en lengua inglesa tan deformadas. Me acuerdo que lo escuchaba todo el día.

Ignacio Brown dijo...

Claro que recuerdo a Viogression. Es mas tengo una lista de como 60 posts en draft en el blog, uno de ellos es Expound and Exhort.

César Monterroso dijo...

¡Yo también tengo un culo de webadas en drafts! Quisiera ser Cronos y poder hacer algo para acabar con todo lo que se me ocurre.